descripcion

16 mayo 2007

MeriPompis despega...



Pocos sitios me han llenado el espíritu de tanta belleza como estas tierras. La luminosidad de las playas, el verde que impregna las montañas, el ruido de cascadas que sorprenden al viajero en cualquier rincón... Una región con tanta riqueza te llena la mente de exuberantes imágenes y sentimientos exagerados. El olor de sus cocinas, el color de sus gentes, la humildad vestida de alegres colores de las "cases"... nunca podré olvidar esta tierra ni lo que viví en ella y afirmaré que vuelvo a casa con una sonrisa en la cara pero con el alma un poquito partida. No sólo de bellas postales se compone mi viaje si no también de bellas personas, las que he conocido aquí y sin las que sin duda todo no habría sido tan bonito. Mis niñas (incluyendo a Pablo aunque sea tío) me han sacado mil sonrisas y he aprendido mucho de todas y cada una de ellas, de su riqueza variada y generosa. Habéis hecho que os quiera.
Gracias a mi "familia criolla": a Filip por su amabilidad permanente, a Natalie, que sin duda nació estrella y en especial a Marilou sin la cual todo habría sido mucho más difícil, ella es la que me enseñó a amar esta tierra con sus miles de propuestas y consejos, esta tierra y la vida en sí con ese optimismo y fuerza que le pone a todo a pesar de los disgustos. Me ha tratado como una amiga y aunque no lo reconozca, a veces, también como una madre. Gracias por vuestro cariño.
Y así me voy hoy, con cosas que se quedan en el tintero pero con las manos llenas de experiencias y un poco más sabia tengo que decir.
Nunca me gustaron las despedidas, pero esta os la dedico a todos vosotros, a los que estamos "boca bajo".
Besos mil y os espero pronto.

10 mayo 2007

AVENTURAS EN EL CORAZÓN DE LA ISLA

Después de cuatro días en el c* del mundo puedo confirmar que definitivamente me he enamorado de la Réunion, isla intensa donde las haya. El día 6 de mayo tuve la suerte de marchar con mi familia "adoptiva" (Marilou, Natalie y Filip) a la montaña.






El plan no podía defraudar a nadie, pasar 4 días en Mafate, el último circo que me quedaba por visitar y que ya presenté en el post sobre el Maïdo.





Como decía en mi flog, al circo de Mafate sólo se puede acceder a pie o en helicóptero (aunque este medio de transporte se usa más bien para salir del circo con un esguince de tobillo...) . Ni carreteras, ni coches, sólo unos 100 km de senderos. La gente que vive ahí dentro, subiendo y bajando sus montañas y un helicóptero les abastece todos los días de agua, un médico y un profesor multiusos. Increíble, simplemente.
Se puede acceder al circo por varios collados, nosotros elegimos el de Boeufs, al cual se llega desde el circo de Salazie. Este collado esta prohibido ya que ha habido desprendimientos así que allí, justo al principio empezó la aventurita. Teníamos que lograr pasar por las rocas desprendidas, un pasito el falso y ya no estaría aquí contando la historia. Este camino es muy sencillo, consiste en bajar y bajar, adentrarse en un bosque de tamarindos y llegar a La Nouvelle, una de las aldeas-mesetas del circo.








Dado que habíamos empezado a bajar por la tarde todo estaba cubierto por la fría niebla que alcanza las montañas a partir del medio día. Así que al llegar no sin nervios ¡no pude ver nada! Pero no hay nada tan reconfortante como al día siguiente abrir los ojos y ver que se hizo la luz. Los colores se intensifican aquí, los amarillos, los verdes, los marrones, todo cobra vida.


De la Nouvelle fuimos a Marla, otra aldea, que se encuentra en una meseta más alta a unos 1600 m. La paliza no fue de risa ya que habíamos bajado hasta el río del valle y tuvimos que subir a contra reloj ya que el sol se ocultaba. El paseo por el río y esta subida fueron impresionantes pero es cierto que una acaba con un poco de complejo de cabra montesa.





Hicimos noche en Marla desde donde se podía divisar el collado de Taïbit (conmemorable subidita de 2000 m que ya habíamos hecho en febrero) y el Piton de Neiges (el punto más alto de la isla con 3040 m) y al día siguiente volvimos a la Nouvelle por el camino directo y que tiene qué decir : mucho más fácil.
La subida el último día (todo lo que baja tiene que subir...) la realizamos por el collado de la Fourche, un camino más empinado y costoso, a parte de largo, que va paralelo al de Beoufs por dónde bajamos. Cuando llegas a la cima te encuentras en medio de una cresta más que impresionante.

En Mafate el tiempo se vuelve "intemporal", todo se recubre de un halo especial de distancia y lentitud. Sólo el ruido de perros, gallos y helicópteros te devuelven a la realidad. Han sido cuatro días de marcha sin tregua en los que me he sentido definitivamente orgullosa, es la superación y el bienestar lo que te recorre las venas rodeada de imágenes tan exuberantes.





Arquitecturas:





Otras imágenes:




05 mayo 2007

Esto es flow...

¡¡¡¡MECACHISSSS!!!!! en la mar salá...

Ya empezamos con las depedidas y no me gusta nada esto. El jueves fue la despedida de las chicas locas, hicimos una fiestecilla en St Pierre. Grandes personajes y grandes amigas las CHICAS LOCAS. Con suerte me encontraré con Patri y la Sandra kaí, que tiene más arte que ninguna, algún día por España.
Ayer viernes nos tocó ir al norte, a St Denis, y allí me despedí de Katja y Davida, las chicas con las que me fui a Mauricio, y de Amaiur y Pablo, que se han ido a Madagascar, a los que voy a echar mucho de menos y a los que por suerte tardaré menos en ver porque se vana Valencia unos meses y eso pilla cerca de casa.
En fin que se acerca mi hora, porque si no me equivoco me voy la próxima... pero antes me meto en Mafate unos días, que aún me queda descubrir ese cachito de isla.


BESOS

Despedida de las Chicas locas:










Despedida de las Chicas del Norte: