AVENTURAS EN EL CORAZÓN DE LA ISLA
Después de cuatro días en el c* del mundo puedo confirmar que definitivamente me he enamorado de la Réunion, isla intensa donde las haya. El día 6 de mayo tuve la suerte de marchar con mi familia "adoptiva" (Marilou, Natalie y Filip) a la montaña.
El plan no podía defraudar a nadie, pasar 4 días en Mafate, el último circo que me quedaba por visitar y que ya presenté en el post sobre el Maïdo.
Como decía en mi flog, al circo de Mafate sólo se puede acceder a pie o en helicóptero (aunque este medio de transporte se usa más bien para salir del circo con un esguince de tobillo...) . Ni carreteras, ni coches, sólo unos 100 km de senderos. La gente que vive ahí dentro, subiendo y bajando sus montañas y un helicóptero les abastece todos los días de agua, un médico y un profesor multiusos. Increíble, simplemente.
Se puede acceder al circo por varios collados, nosotros elegimos el de Boeufs, al cual se llega desde el circo de Salazie. Este collado esta prohibido ya que ha habido desprendimientos así que allí, justo al principio empezó la aventurita. Teníamos que lograr pasar por las rocas desprendidas, un pasito el falso y ya no estaría aquí contando la historia. Este camino es muy sencillo, consiste en bajar y bajar, adentrarse en un bosque de tamarindos y llegar a La Nouvelle, una de las aldeas-mesetas del circo.
Dado que habíamos empezado a bajar por la tarde todo estaba cubierto por la fría niebla que alcanza las montañas a partir del medio día. Así que al llegar no sin nervios ¡no pude ver nada! Pero no hay nada tan reconfortante como al día siguiente abrir los ojos y ver que se hizo la luz. Los colores se intensifican aquí, los amarillos, los verdes, los marrones, todo cobra vida.
De la Nouvelle fuimos a Marla, otra aldea, que se encuentra en una meseta más alta a unos 1600 m. La paliza no fue de risa ya que habíamos bajado hasta el río del valle y tuvimos que subir a contra reloj ya que el sol se ocultaba. El paseo por el río y esta subida fueron impresionantes pero es cierto que una acaba con un poco de complejo de cabra montesa.
Hicimos noche en Marla desde donde se podía divisar el collado de Taïbit (conmemorable subidita de 2000 m que ya habíamos hecho en febrero) y el Piton de Neiges (el punto más alto de la isla con 3040 m) y al día siguiente volvimos a la Nouvelle por el camino directo y que tiene qué decir : mucho más fácil.
La subida el último día (todo lo que baja tiene que subir...) la realizamos por el collado de la Fourche, un camino más empinado y costoso, a parte de largo, que va paralelo al de Beoufs por dónde bajamos. Cuando llegas a la cima te encuentras en medio de una cresta más que impresionante.
En Mafate el tiempo se vuelve "intemporal", todo se recubre de un halo especial de distancia y lentitud. Sólo el ruido de perros, gallos y helicópteros te devuelven a la realidad. Han sido cuatro días de marcha sin tregua en los que me he sentido definitivamente orgullosa, es la superación y el bienestar lo que te recorre las venas rodeada de imágenes tan exuberantes.
Arquitecturas:
Otras imágenes:

3 ven que te lo diga al oído:
Maria esto es increíble!!!
tus aventuras son más intrépidas que las del jóven indiana jones
en fin que onda me invade la duda,vienes este mes para españa??
muero de ganas por juntarnos y que me cuentes todas tus aventuras
(no sé ni siquiera si esto lo lees,pero en fin tarde o temprano me enteraré de tu regreso)
muchos besos y sigue disfrutando de la tuya isla.
xxxxxxxxxxxxxx
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx tara
jo, maria, que chulo. Se me ha puesto la piel de gallina y los ojos llorosos al leerlo. La verdad es que me das muchísima envidia. Lo que has vivido en esa isla tiene que haber sido totalmente alucinante, algo que sin duda nunca olvidarás y podrás contar a tus hijos y atus nietos... Qué ganas de verte! Mil besos!
qué bonito tia
son muy bonitas las fotos y tus textos
podriamos montaruan expo!!hablaremos a tu vuelta. cinco dias!! wowwww
sentimientos encontrados
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